Tras un intenso día de trekking conociendo la vida rural y tribus de Sapa, le espera una sesión de reflexología. Conocer el mundo despacio, de forma relajada, ayuda a entenderlo y a disfrutarlo.
Los bulevares de Hanoi, las sabrosas frutas y verduras del mercado flotante en el río Mekong y la Bahía de Halong aguardan en calma. Al atardecer, tal vez, tai chi en el barco o una cena de marisco fresco. Lejos del gentío, en la acogedora terraza. El junco se aleja lentamente de la orilla y le sumerge entre miles de islotes calcáreos y románticos.